sábado, 22 de diciembre de 2012

¡¡SAPERE AUDE!!!




"Sapere aude", decía Kant  en ¿qué es la ilustración? Atrévete a saber, piensa por ti mismo, ten el valor de servirte de tu propio entendimiento,  de usar tu razón para salir de la minoría de edad, para liberarte de tus prejuicios, para escapar. No se puede seguir actuando aceptando la rutina, “lo dado”, lo impuesto o, lo que Horkheimer denomina “el sentido común acrítico”.
Y es que las personas, decía Aristóteles, “deberían esforzarse por seguir lo que es correcto, no lo que está establecido”, porque “donde todos piensan igual, nadie piensa mucho”.
Mediante la educación podemos colaborar en la construcción de una libertad real, de una actitud que invite a cuestionar las cosas, a dudar. Debemos intentar no convencer sino invitar a la reflexión porque “la pregunta es el despertar del hombre”. En palabras de Ortega: “además de enseñar, enseña a dudar de lo que has enseñado”.  Pero, esto no significa dudar por dudar, sino emprender un camino desde un punto de vista crítico, metódico, radical si es preciso.
Debemos educar  sin miedos, para no caer en la aceptación de cualquier tipo de autoridad externa que, al fin y al cabo, termina dominando nuestra manera de pensar y nuestra manera de actuar, perdiendo así, cualquier rastro de libertad, de espíritu crítico, de seducción.
Porque no debemos olvidar que no nacemos libres, ¿o sí?, sino que nos vamos haciendo. “El hombre va siendo y desiendo”, otra vez Ortega, “va acumulando ser a través de sus experiencias”. Experiencias que nadie puede vivir por nosotros. Experiencias que nos foman y, a su vez,  nos deforman,.
Pero,  ¿cómo empezamos a filosofar?, se pregunta André Glucksmann en Los dos caminos de la filosofía: “¿desgastando los vaqueros en los bancos del instituto? ¿Bebiéndonos las palabras de los profesores en la universidad? ¿Meditando sobre los grandes textos? ¿Frecuentando a los buenos autores? Y es que nadie puede enseñarme a juzgar, puesto que previamente tengo que juzgar si son buenos o malos los consejos y los consejeros. Si quieres filosofar, nadie puede pensar en tu lugar. Si quieres empezar a pensar, decide pensar por ti mismo”.
Por eso, y volviendo a Kant, “no se puede aprender filosofía, solo se puede aprender a filosofar”. ¡¡Abramos entonces las ventanas!!
Enrique López

3 comentarios:

  1. Una ventana por cada ser humana, un paraíso para explorar, solo o en compañía...una obligación que deberíamos tener tras recibir el don de la vida...tapiadas por los que temen un cambio en la continuidad de nuestra actual forma de existencia...vivan los educadores que como tu son picos y palas que ayudan a que descubramos ese universo unico y maravillosos que tenemos dentro...aun no esta todo descubierto, seamos exploradores de la mayor aventura de la vida, nuestro interior!!...abramos las ventanas e iniciemos el cambio a un mundo mejor!!!

    ResponderEliminar
  2. Emocionante entrada y un blog que evoluciona a pasos gigantes.Elijo esta entrada para dejar un comentario porque al leerla no puedo dejar de asentir. Mis felicitaciones para un profesor que, quizás sin darse cuenta, me enseñó a no pensar como siempre ni como todos en un momento y un ambiente en el que eso me parecía imposible. El primer profesor que me abrió la ventana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Paula. Eres extremadamente generosa.

      Eliminar