Mostrando entradas con la etiqueta Charles Baudelaire. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Baudelaire. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de marzo de 2014

LAMED WUFNIK, a Leopoldo María Panero



La lógica de una obra sustituye cualquier postulado moral
Charles Baudelaire

Siempre fue un francotirador. Un pescador de muertos. Le gustaba acercarse a los márgenes. Disparar en distintas direcciones. Los muerciélagos aún siguen hambrientos, y Tarzán, traicionado, acecha en el umbral de los sueños.
Imagino tu abismo, ruina de hombre, y me dan ganas de acariciar tu recuerdo y equivocarme.
Ya sé que no soportas la voz humana. Ya sé que te perdiste en secreto hace demasiado tiempo. Pero jugaste a los dados con el viento, sin dientes, y "jamás la sombra de una idea enturbió la perfección de tu mente", que diría Eliot.
Viviste dentro de la fantasía paranoica del fin mundo, Peter Punk,con el deseo de ser piel roja a 20.000 leguas de la isla que no existe.
Fumaste mucho, demasiado, y tus ojos se llenaron de fuego, y la ceniza te señaló el camino mientras un pez, atado a tu estómago, entonaba la canción del croupier del Mississippi.
"El camino del exceso", escribe Blake, "conduce al palacio de la sabiduría" donde la nada tiene escamas y el áspid es más bello que la espuma.
Has vivido en los arrabales jugando al escondite entre el jaco y la derrota como un viejo, chupando un limón seco, engañando a la muerte.
Escribir para que vuelvan los dioses, destruir para construir, ¡y no busquéis más! Espero que no usen tu torpe biografía para juzgarte. 

PD: Tú eres un lamed wufnik, sin ti el universo es nada.


Enrique López

Imagen: Leopoldo María Panero (fotografía)